Sunday, March 02, 2014

Friday, February 28, 2014

Comentario literario: "Los Títeres" de Hugo Correa

Muchos en nuestro propio país desconocen quién era Hugo Correa. Pero su labor como escritor de ciencia ficción desde la década de los 50 en el siglo XX, fue prolífica para los estándares nacionales, tanto en cuentos como en novelas, lo cual nos reafirma el adagio que "Nadie es profeta en su tierra", en especial la nuestra,

Periodista, nacido cerca de Talca en el 24 de mayo 1926, falleció el 23 de marzo de 2008 en Santiago. Sus obras se hicieron bastante conocidas fuera de nuestro país gracias a la ayuda de Ray Bradbury, quien lo reconoció y permitió que sus textos fueran traducidos a varios idiomas. Incluso escribió el prologo de su novela más conocida Los Altísimos, de la cual me referiré en otra oportunidad.

Los Títeres, una obra de 180 páginas editada en 1969 por Zig-Zag, en cual Correa nos narra como es el mundo, Chile realmente, en un futuro en el cual las personas utilizan unos dobles cibernéticos llamados Títeres, los cuales pueden ser controlados a distancia por medio de un casco introyectores, que les permite sentir los mismo que sus sosias, mientras su usuario se encuentra acostado seguro en casa.

A muchos les parecerá similar a la trama de Identidad Sustituta (The Surrogates de 2009), película con Bruce Willis, basado en el comic de Robert Venditti y Brett Weldele, pero ésta historia es anterior, y al ir leyendo se ve algo más que la simple vanidad, el deseo de ser diferente o el vivir aventuras sin sufrir daño por parte de los "Titiriteros". Nos encontramos como ésta nueva herramienta permite que las viejas generaciones puedan hacer lo que siempre quisieron al final de sus vida, usando cuerpos juveniles con la experiencia ya vivida y con el tiempo para hacerlo. Eso nos lleva a un enfrentamiento social en la que los jóvenes tiene todas las de perder frente a individuos con más sabiduría y dinero acumulado, ya sea en los ámbitos laborales y amorosos.

Pero los "sosias", como los llama Correa, no solo sirven para dar rienda suelta a los sueños de juventud de los mayores, sino también son las nuevas muletas para los enfermos, y la última forma de cárcel para los antisociales y criminales. A éstos seres se les llama "renacidos", les hacen creer que son humanos sin saber realmente quienes fueron o porque terminaron prisioneros.

Así, Los Títeres comienza con Alter Ego, una historia introductoria que nos muestra los primeros atisbos de éstos sosias y el uso que se le pueden dar para ser el último juez, jurado y verdugo. Una frase que llama la atención en el cuento es la siguiente: "¿Acaso el hombre no es grande por las cosas grandes que dice..., siempre que se las haga creer a la gente?". Porque al final no es lo que sabemos lo que nos define, sino lo que creemos.

La siguiente historia es El Mundo del Tío Roberto, donde se ve como las nuevas generaciones se encuentran en desventaja, frente a los mayores, que tienen más dinero y experiencia que ellos. Por primera vez los adultos mayores tiene la ventaja tanto síquica como física y eso es algo que produce el primer sentimiento anti titeretista en el libro. En ésta historia se produce una vuelta de tuerca tan interesante y que nunca me esperé.

En El Veraneante, se puede notar la total marginación de los titeretistas frente a las personas normales. Y de cómo éstas, tienen sentimientos encontrados frente a ésta nueva tecnología, algunas veces a favor y otras en contra, pero siendo lo más importante en ésta historia la libertad de simplemente poder caminar por una playa a pesar de ser tal vez un prisionero a miles de kilómetros.

En el último cuento, El Hombre Prohibido, Hugo Correa nos muestra como el renacimiento, es usado para enfermos y criminales, y así seguir siendo útiles a la sociedad. Pero también vemos el lado oscuro de que no sepamos quién está detrás de cada títere, pudiendo así mantener un eterno gobierno dictatorial, sin que los ciudadanos se den cuenta de ello.

Lo que me gusta del estilo de Hugo Correa, y que se nota en el libro, es como describe a sus personajes, haciéndolos muy humanos, con todos sus defectos. Uno no puede evitar sentir aversión o simpatía. No, no se puede evitar sentir algo, lo que sea por ellos, ya sean buenos o malos. Tengan razón o no, porque al final...qué haríamos nosotros en su lugar. Y esa es la pregunta implícita que siempre ésta presente en la obra.

Finamente, un lector avezado sabe que la ciencia ficción no es solo mostrar tecnología fantástica, sino es más que todo una advertencia social y moral de lo que podría devenir si tomamos ciertos caminos, como una metáfora implícta que muchas veces se vislumbra, pero que rara vez recordamos y Los Títeres tiene eso que nos indica que  lo que importa es el contenido y no solo la forma.

Remember us - if at fall - not a lost
                    Violent souls, but only
                    As the hollow men...

                                    T. S. Elliot